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1978 |
Nació en Buenos Aires, Argentina |
1997 – 2002
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Profesorado de Pintura, Escuela
Nacional de Bellas Artes "Priliadiano Pueyrredón", Buenos Aires, Argentina |
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1998 – 2002 |
Taller de arte en Buenos Aires |
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2003 – 2004 |
Taller de arte en Pasing, Alemania |
2006 – 2008
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Postgrado en Arteterapia, Prof. Schottenloher, Escuela Nacional de Bellas Artes de Múnich, Alemania |
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2008 – 2010 |
Taller de arte en Múnich |
Exposiciones
Centro Argentino de Múnich, 2009
Escuela Nacional de Bellas Artes de Múnich, 2008
Kunsthaus Kannen, Muenster, 2008
Centro de Exposiciones Sardenhaus, Múnich, 2007
Escuela Nacional de Bellas Artes de Múnich, 2007
Municipalidad de Don Torcuato, Buenos Aires, 2002
Centro Cultural Borges, Buenos Aires, 2001
Galería Hilda Solano, Buenos Aires, 2001
Museo Histórico Antigua Casa de la Moneda, Buenos Aires, 2000
Galería Impronta, Buenos Aires, 2000
Ventas
AgrInvest GmbH, Hamburgo, Alemania
EHF Patentanwaltsgesellschaft mbH, Múnich, Alemania
Roda S.A, Buenos Aires, Argentina
Privado, Argentina
No fue difícil para Sonia Höger la elección
de su profesión. Ya desde su infancia,
cursando sus estudios en el Instituto
Escolar Goethe de Buenos Aires mostraba un
decidido entusiasmo por pintar y dibujar. El
simple juego de trazar formas, distribuir
colores y disfrutar de cómo bajo su mano
iban cambiando sus aspectos las cosas
dibujadas, ocupó desde temprano un lugar de
privilegio.
Aunque creció en el ímpetu y la intensidad
de la gran ciudad de Buenos Aires, tuvo la
posibilidad de vivir paralelamente un
contraste afortunado, frecuentes y
prolongadas estancias en el campo, en
contacto directo con la naturaleza. Esos dos
entornos complementados fueron moldeando un
temple de serena y atenta sensibilidad.
Durante el curso de su bachillerato
humanístico, aquella temprana pintura se
vuelve definitivamente su pasión.
Sabe que puede transformar su lienzo en una
ventana que le presenta un universo vasto.
Definitivamente no sólo el sentido de la
vista juega su rol; ya en ese período, una
personalidad zurcada de sensibilidad
creativa, una interpretación reposada del
entorno visible y un entusiasmo encendido
completan la trama inescrutable del acto de
componer.
Ingresó a la Escuela Nacional de Bellas
Artes Prilidiano Pueyrredón, donde se graduó
como Profesora Nacional de Pintura. Allí
estudió con notables profesores, como
Cristina Dartiguelongue, Roberto Firpo y
Carolina Antoniadis.
A partir de entonces el horizonte para la
creatividad se presenta ilimitado, tentador
y poblado de posibilidades.
Además de la pintura, en el último año de su
carrera empieza a interiorizarse en la
fotografía, que en sus comienzos es tratada
de forma esencialmente experimental. Años
posteriores, en Múnich, complementa sus
conocimientos en talleres.
Sus fotografías denotan un estilo austero,
ya sea en los encuadres elegidos o en la
temática enfocada, acentuada por una paleta
monocroma en la mayoría de las obras. El
blanco y negro es sobrio, conciso, destaca y
da fuerza a esa simplicidad.
Si hay personajes, están inmersos en un
escenario cotidiano, dejando entrever la
naturalidad que los define.
En la obra de Sonia Höger la integración de
diversos materiales es una característica
predominante. Acrílicos, tintas, pigmentos
al agua, tiza, arcillas, arena o cera son
aplicados logrando múltiples capas,
permitiendo el desarrollo de texturas,
transparencias y superposiciones.
Utiliza también objetos de metal, madera,
goma o cartón encontrados en espacios
libres, que hayan sufrido deterioro y
desgaste a causa del clima, que al ser
incorporados en sus pinturas añaden la
impronta del paso del tiempo.
Las formas puras, campos de color
notoriamente delimitados, característicos de
un período anterior se diluyen para dar
lugar a un nuevo tratamiento de las
superficies y a un mayor protagonismo de la
intuición.
No hay obligaciones con la realidad visual,
ni compromisos con la naturaleza lógica. Hay
una tarea de construir y componer, destruir
y recomponer constantemente, con la
percepción como antena suprema.
Es, naturalmente, la dinámica de la búsqueda
constante; una vez conseguido un resultado,
la satisfacción es la motivación para la
continuidad.